Por un tiempo encerrada...

Siento no haberte detenido a tiempo, siento tener que haberte visto de ese modo, haberte gritado sin que entendieras bien por qué, haberte dicho idiota, haber dicho muchas cosas, haber decepcionado a mis padres, haber fallado en todos los aspectos en los que uno es capaz de fallar. Siento que a partir de ahora las cosas sean más difíciles, que no puedas venir más, que no quieran verte en casa, que no quieran ver a nadie, que se vayan contra quienes no tienen la culpa. Siento todo tan fuerte, siento vergüenza como no tienes idea, siento vergüenza de que nos hayan vistos así, de que nos hayan juzgado; porque no me da vergüenza que me juzguen por lesbiana pero si por algo tan estúpido como esto. Siento vergüenza por ser una hija tan inconciente, no puedo ni mirar a mis padres a la cara sabiendo que aun no saben todo lo que deberían saber.
Me dices que no me sienta culpable que para nada es mi culpa pero si lo es, desde el principio lo es, por no haber sido totalmente honesta. Tengo la jodida tendencia a planear todos mis movimientos para hacer que las cosas funcionen como reloj aquí, mas por lo visto mis planes meticulosos no incluyen imprevistos como este. Siento, siento…
Me pides también que te perdone. Sabes que lo haré, pero dame tiempo, aun estoy en la parte en la que quisiera seguirte gritando, aun estoy en plena conmoción. No me pidas verme, no puedo, no tengo ganas y de seguro mis padres mandarían una tropa de guardaespaldas para ver qué hago, con quién, en dónde y a qué horas. Perdona. Te amo, pero eres una idiota y yo lo soy aun más.





