Canción en mi cabeza desde hace horas: Womanizer
……
Quiero saber por qué todas las cosas tienen que ser complicadas. A veces tratando uno de no ser tan complicado se encuentra de repente con que si lo es y mucho. Que ironía que tratando de ser simple se termine siendo tan complejo. Quisiera no dar tanta lata.
Darte tanta lata.
Me siento bien tirada desde hace tiempo por dentro.
Quisiera saber si es por que no he ido a bailar ^^, eso espero.
Hace unos días recordé mucho el lugar donde estudié la prepa. Como extraño esos tiempos, como los extraño con tanta fuerza. Recordarlos es como volver a vivirlos. Casi pude sentirme ahí, en los corredores perdida, viendo a mis hermanitos por todos lados, al hermano zuricata dando confesión a cualquier alma en pena que lo necesitara, al hermano oso con su gran moffin de chocolate en la mano, con la chica brownie, o hablando de cine por doquier; al hermano pingüino hablándo de música, con esa gran sonrisa tan peculiar y encantadora que me hace recordar que es un bonito día, solo por que si, con cabello rizadito o sin el ^^. A la Nee-chan y Daria comunicándose por medio de sarcasmo y mi cara de “no entiendo ni j”. A onigiri dibujando pollitos curiosos y poniéndole nombres adorables a cosas cotidianas.
¡Muchas muchas personas más! No quiero olvidar a ninguna así que mejor me detengo.
Todo por una casualidad que me hizo llegar al centro y tarde a la escuela.
Pero no fue un mal día por completo.
……………….
Hace buen rato que no escribo nada para desahogarme aquí.
Tengo muchas cosas dentro.
Nada grave.
Nada por lo cual preocuparse.
Nada por lo cual hacer un drama.
Pero a veces es necesario solo sacarlo todo, por más mínimo que nos parezca.
Quisiera gritar, aunque no se que diría. Quizá solo dejaría al grito ser. Quizá dejaría que me atrape por un rato. Quisiera llorar toda la noche, pero reciclo mis momentos de sueño para poder aprovecharlos eficientemente. Quisiera amar con todas mis fuerzas y lo hago. Quisiera ser amada con toda la intensidad y lo soy, incluso cuando a veces te hago pensar que lo dudo.
Le llamo mi pequeña tormenta interna. La apacigua tu mirada.
Me pone muy contenta ser maestra, creo que jamás había sentido esa emoción distinta. Siempre pensé que sería muy mala como maestra de ballet por que prefiero mil veces ser alumna, pero en pocos días ya llegué a amar lo que hago. Creo que por fin entiendo cuando los maestros dicen, lo más gratificante es pasar nuestros conocimientos a otros y más aún ver que el alumno nos supera. No es lo mismo tratar de entender con la perspectiva del alumno, lo juro, yo pensé que entendía a la perfección pero no fue hasta ahora, viviéndolo, que me cayó el 20.
Que bonito es tener alumnas que quieran esforzarse. Dar clase me pone de buenas.
Besos.